La ozonoterapia es una acción curativa donde se aplica el Ozono médico, para enfrentar múltiples enfermedades de origen: infeccioso, vascular, inmunológico y degenerativas del cuerpo humano.

Los padecimientos que se tratan con la ozonoterapia son diversos. Se encuentran las enfermedades de la piel, las  enfermedades del colágeno (Lupus eritomatoso, Esclerodermia), enfermedades de origen vascular (Tromboangeitis, Trombositosis) la diabetes mellitus, enfermedades del sistema osteomioarticular, artrosis y artritis, gonaartrosis, tendinitis, hernias discales, sacroileitis, trocanteritis, psoriasis, alopecias, espolón calcáneo, lesiones localizadas en el hombro, manos, codos.

 Mejora el metabolismo del oxigeno.
 Mejora el metabolismo del glóbulo rojo.
 Mejora el flujo sanguíneo a todos los tejidos del cuerpo humano.
 Regula el sistema inmunológuico.
 Es un potente germicida.
 Es un activador de la defensa antioxidante endógena combatiendo de esta forma el estrés oxidativo.

Los enfoques clínico-investigativos han demostrado que introducido al organismo en pequeñas cantidades tiene gran eficacia en los tratamientos médicos y una notable ausencia de daños colaterales en los pacientes.

La ozonoterapia disminuye la inflamación, retrasa el proceso de deformación  tisular, eleva la capacidad articular y reduce el consumo de medicamentos, principalmente antinflamatorios e inmunosupresores, que generan muchas reacciones tóxicas a corto y largo plazos.

El ozono tiene gran importancia en el tratamiento de la artrosis dada sus características antioxidantes y su capacidad de eliminar los radicales libres, sustancias nocivas que atacan las biomoléculas del organismo y que están presentes en el 90% de las enfermedades y, por tanto, en las articulaciones inflamadas.

La ozonoterapia también es clave para estimular indirectamente la función del riñón, que consume casi 20 por ciento de la sangre del organismo. Al elevar el flujo sanguíneo este órgano excreta más ácido úrico y disminuye la cantidad del mismo en la sangre, con lo cual se evita o reduce la artritis gotosa que se produce cuando se forman cristales de ácido úrico.

La ozonoterapia también está considerada como una herramienta terapéutica importante en el caso de los pacientes  de la tercera  edad, con neumonía, asma bronquial, diabetes mellitus y sus  complicaciones. Igualmente reduce las posibilidades de que los pacientes sufran de amputaciones, arteroesclerosis, infartos del miocardio o afecciones cerebro-vasculares, padecimientos comunes en la tercera edad.

Según las estadísticas, es excelente terapia para el control del colesterol, el glaucoma, la retinosis pigmentaria, las atrofias el nervio óptico y la insuficiencia renal (crónica y  aguda).
También se ha demostrado su eficacia en la curación de úlceras (úlceras varicosas por insuficiencia venosa o por el pie diabético de miembros inferiores), regeneración de tejidos dañados, en el tratamiento de infecciones de conductos radiculares  a nivel   de la cavidad  bucal (en estomatología) y en el  tratamiento  de  los  síndromes  de  mala absorción  provocado  por  giardia  lamblia,   pues se ha evidenciado que por vía oral es muy útil contra determinadas afecciones digestivas. Esto se logra con el uso de aceite ozonizado de uso oral.

Vías de aplicación:

Este tratamiento tiene diversas vías de aplicación según lo amerite el padecimiento del paciente. Las vías de administración son:

 Vía sistémica
Vía paravertebral
Vía local
Vía intradiscal
Intramuscula